Enfoca el plato.

Mantén pulsado para hablar.

Escribe lo que has comido, sin más.

Lo de siempre, en dos toques.

Da igual cómo registres tu comida: BellyBuddy te muestra lo que ha entendido. Confirma o ajusta el resultado para guardarlo.

Define tus síntomas más frecuentes una sola vez y los tendrás siempre a un toque.

Toca el botón de síntomas,

elige el síntoma que quieres registrar,

selecciona la intensidad y confirma. ¡Listo!

Tú decides qué valores ves y en qué orden: el resto no estorba.

Ni dos apps, ni dos cuadernos. Un solo hilo, en el orden en que pasó de verdad.

Superpón tus síntomas a los valores de tus comidas y descubre patrones.

«Lleve un diario de comidas», te dijo el médico. «No será tan difícil», pensaste… hasta que el día a día se interpuso.
Ahora exportas tus datos en PDF y listo.
